La Niña

USD 250.00

Esta obra, realizada sobre cartón, nace de la ausencia de una niña desaparecida. No encuentro otra forma de nombrarlo: niños que flotan en un limbo de datos y trámites, víctimas de una burocracia que deshumaniza y diluye rostros en estadísticas. A veces deseo solo pintar flores, dejarme llevar por la belleza sin culpa; pero la conciencia exige atención y la pintura se vuelve una obligación moral.

Si esta pieza sirve de algo, será como un homenaje silencioso, una búsqueda de respuesta que no se satisface con certezas. No quisiera que fuera pintura —ojalá hubiera otro medio— pero las palabras son inoportunas, se quiebran o se vuelven insuficientes, y no puedo callar. Tal vez muchos se pregunten por qué. No hay respuestas fáciles: la niña hoy sigue llorando en silencio.

Pintar sobre cartón es también una decisión simbólica. Es fragilidad y resistencia: un soporte humilde que recoge la memoria, la transforma y la expone. El cartón guarda huellas, dobleces y manchas; esas marcas hablan de tránsito, de urgencia y de historias desplazadas. En la superficie trato de conservar esa tensión entre vulnerabilidad y presencia: manchas que son lágrimas, figuras que se disuelven, nombres que buscan contorno.

Quiero que la obra permanezca incómoda. La incomodidad obliga a mirar, a preguntar, a no olvidar. Cada trazo es una llamada: para las instituciones que deben responder, para las comunidades que resisten, para quien observa y piensa que las ausencias no son abstractas, sino rostros que merecen memoria. Pintar, en este caso, es también dar testimonio: sostener una posibilidad de duelo colectivo y mantener viva la demanda de claridad y justicia.

No pretendo ofrecer consuelo. Pretendo facilitar un lugar donde la ausencia se haga visible, donde la niña —y tantas otras— sean nombradas aunque sea por la imagen. Si la obra logra que alguien deje de mirar de costado, que alguien haga una pregunta que no hizo antes, entonces habrá cumplido su cometido. Mientras tanto, la niña continúa llorando en silencio, y la pintura sigue siendo la forma que encuentro para decirlo.

Técnica: Acrílico sobre cartón.

Tamaño: 24.5cm X 24.5cm

Año: 2025

Esta obra, realizada sobre cartón, nace de la ausencia de una niña desaparecida. No encuentro otra forma de nombrarlo: niños que flotan en un limbo de datos y trámites, víctimas de una burocracia que deshumaniza y diluye rostros en estadísticas. A veces deseo solo pintar flores, dejarme llevar por la belleza sin culpa; pero la conciencia exige atención y la pintura se vuelve una obligación moral.

Si esta pieza sirve de algo, será como un homenaje silencioso, una búsqueda de respuesta que no se satisface con certezas. No quisiera que fuera pintura —ojalá hubiera otro medio— pero las palabras son inoportunas, se quiebran o se vuelven insuficientes, y no puedo callar. Tal vez muchos se pregunten por qué. No hay respuestas fáciles: la niña hoy sigue llorando en silencio.

Pintar sobre cartón es también una decisión simbólica. Es fragilidad y resistencia: un soporte humilde que recoge la memoria, la transforma y la expone. El cartón guarda huellas, dobleces y manchas; esas marcas hablan de tránsito, de urgencia y de historias desplazadas. En la superficie trato de conservar esa tensión entre vulnerabilidad y presencia: manchas que son lágrimas, figuras que se disuelven, nombres que buscan contorno.

Quiero que la obra permanezca incómoda. La incomodidad obliga a mirar, a preguntar, a no olvidar. Cada trazo es una llamada: para las instituciones que deben responder, para las comunidades que resisten, para quien observa y piensa que las ausencias no son abstractas, sino rostros que merecen memoria. Pintar, en este caso, es también dar testimonio: sostener una posibilidad de duelo colectivo y mantener viva la demanda de claridad y justicia.

No pretendo ofrecer consuelo. Pretendo facilitar un lugar donde la ausencia se haga visible, donde la niña —y tantas otras— sean nombradas aunque sea por la imagen. Si la obra logra que alguien deje de mirar de costado, que alguien haga una pregunta que no hizo antes, entonces habrá cumplido su cometido. Mientras tanto, la niña continúa llorando en silencio, y la pintura sigue siendo la forma que encuentro para decirlo.

Técnica: Acrílico sobre cartón.

Tamaño: 24.5cm X 24.5cm

Año: 2025