Arte con valor, Mi Proceso, arte visceral Mauricio Miranda Arte con valor, Mi Proceso, arte visceral Mauricio Miranda

Camino torcido

Camino torcido, ¿por qué debería caminar recto? Una reflexión sobre el trazo, la materia y la necesidad de abrir un camino propio frente a las rutas ya trazadas. Técnica mixta sobre lienzo con bastidor.

Camino torcido, ¿por qué debería caminar recto?

Camino despacio, ¿por qué debería caminar rápido?

Este mundo te obliga a avanzar sin detenerte; le gusta tenernos corriendo, agitados, sumergidos sin descanso y sin paz.

¿Por qué debería caminar recto? Y si camino recto, ¿por qué debería torcer mi rumbo?

No necesito rutas ni GPS. Tampoco copiar las huellas de otros si puedo abrir mi propio paso.

¿Acaso no a eso venimos? ¿Acaso no nacemos para crear camino?

¿Acaso no nacemos para descubrir nuestro trayecto? ¿Por qué presionarnos a seguir rutas ya hechas o a buscar el mapa de alguien más?

Ante el abuso constante de las indicaciones y las señales, ¿no sería mejor seguir avanzando? ¿No sería mejor, aun torcido, seguir caminando antes que buscar esos viejos senderos corruptos, cansados y manchados?

Tu camino y el mío no son el mismo. Entonces, ¿en qué quedamos?

En que no hay rutas ni destinos. Solo hay que caminar, seguir y persistir.

¿Por qué? Porque es la única vía.

Y entonces, ¿no hay camino? Claro que no. Solo hay un insistir. En ese insistir es donde encontramos la marca de nuestro propio paso: un trayecto que vamos haciendo y también borrando. No heredamos caminos; heredamos huellas.

Y no son señales, son huellas nada más que identifican a quien las dejó. Un recordatorio para cada uno de que tiene que encontrar su propia marca.

Técnica mixta sobre lienzo con bastidor.

Medidas: 50cm X 39.5

Año: 2026

Disponible. Consultas o adquisición por mensaje directo o correo.

Leer más