La Noche de los Sismos
Una respuesta pictórica e intuitiva a los eventos de julio de 2025 en Santa María de Jesús. Entre la vulnerabilidad del enjambre sísmico y la tensión social, esta obra explora la luz, el silencio y la tragedia colectiva a través de un diálogo directo con la tradición visual de Goya.
Título: La noche de los sismos
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Año: 2025
Dimensiones: 52 cm X 41.5 cm
En julio de 2025, un enjambre sísmico azotó la región de Sacatepéquez, teniendo como epicentro las faldas del Volcán de Agua, en Santa María de Jesús. Fueron días y noches de angustia constante, pero en Santa María la situación se volvió crítica: el pueblo quedó completamente a oscuras, incomunicado y sumido en el miedo de las réplicas nocturnas.
En medio de esa vulnerabilidad y la absoluta falta de luz, la tensión escaló. Desconocidos intentaron aprovechar el caos para saquear las casas de la gente golpeada por la emergencia. Acorralada por la falta de autoridades y la desesperación de proteger lo suyo, la comunidad reaccionó en masa y tomó la justicia por sus propias manos.
Preparando fondo de lienzo
Vi la noticia en los medios y la imagen me golpeó la conciencia. Sin juzgar —imposible hacerlo desde afuera cuando la comunidad lidiaba con el miedo y la supervivencia— me paré frente al lienzo. La pintura fluyó con la urgencia de pertenecer a este país noble, pero atravesado por dolores y conflictos sin resolver.
aplicando luces y elementos
Resuelta prácticamente con un solo pincel, busqué capturar la luz que salía de esa escena y el silencio denso que queda después de los gritos. Una luz de fuego que de lejos parece un encuentro comunitario, pero que guarda el peso de un ritual trágico. Como en los tiempos de Goya: la luz, la sombra y el testimonio de lo que somos.
Fotografia original de Noti Sacatepequez
El Niño 2027 y el coro de la realidad: sobre el miedo humano y el canto presente de las aves
Un agradecimiento por la lluvia que se transformó en una reflexión sobre el miedo a 'El Niño 2027', el ruido de los medios y la lección presente del canto de las aves. Proceso y Bitácora de la obra (Técnica mixta sobre cartón).
Propuesta de montaje: Visualización (mockup) de la obra con idea de marco industrial en madera recuperada y acero
Nació en agosto de 2026, con la primera lluvia cayendo sobre la lámina de zinc de mi taller. Empezó siendo un gesto sencillo: un agradecimiento puro por el agua.
Sin embargo, mientras el cielo se abría y el sonido de las gotas marcaba el ritmo en el techo, mi mente se cerraba en el miedo. Estaba absorto en la adicción a las noticias catastróficas, en los pronósticos de desastres y en esa culpa constante de saberme parte de una especie destructora. Mi angustia intelectual pretendía adueñarse del futuro con malos cálculos y temores sobre un "Súper Niño" devastador.
Este es el primer bosquejo de la obra sobre el formato de cartón
Pero en medio de mi tragedia egocentrista, el fondo del taller se llenó de vida. A través de la lluvia se dejaba escuchar el canto de diversas aves de la zona. No cantaban por compromiso ni por rutina; daban verdaderos gritos de alegría por la lluvia que caía.
Movido por la curiosidad, usé la aplicación Merlin Bird en el teléfono para identificar quiénes eran mis vecinos de patio. Logré registrar cinco especies cantando al mismo tiempo: el Carpintero, el Cut cut, el Colibrí, la Chorcha y el Pijuy.
Ese momento fue una lección de humildad brutal. Las aves se convirtieron en mis maestras. Mientras yo cacareaba mi angustia antropocéntrica y leía boletines de prensa, ellas simplemente celebraban el presente. Hoy mi ciencia catastrófica había fallado; no había desastres, solo vida sucediendo. Las aves parecían reírse de mi falsa angustia y me cantaban para decirme: "Regresa al presente, que tu catástrofe es solo tu imaginación"
Rompiendo con el proceso, interviniéndolo
De esa paradoja nació la obra. Intervine el soporte de cartón pegando el titular de prensa sobre la naturaleza dibujada, atrapando al personaje central en un halo de textura, dorados y pigmentos. 'El Niño' es el espejo de esa incoherencia humana: el ego que se apropia del desastre y se cree protagonista, frente a la nobleza de la naturaleza que nos observa sin mentiras.
Título: El Niño
Año: 2026
Técnica: Técnica mixta sobre cartón (acrílico, tinta, tiza/pastel y collage de prensa)
Soporte: Cartón reciclado
Estado: Disponible / Serie Bitácora de Talle: Obra terminada sin marco
El Caballo de Troya
El Caballo de Troya me deja ver lo inocente que parece y lo colorido que esconde su lado oscuro. Cuando se recibe como un obsequio o una dádiva, una estrella se oculta en el horizonte.
Una pieza del año pasado que hoy vuelve a resonar en mi taller..
El Caballo de Troya
31 cm × 31 cm | 2025
Explicar las obras me parece siempre innecesario, por lo menos de parte de quien las realiza. Lo que intento aquí no es explicarla, sino escribir inspirado por ella.
El Caballo de Troya me deja ver lo inocente que parece y lo colorido que esconde su lado oscuro. Cuando se recibe como un obsequio o una dádiva, una estrella se oculta en el horizonte.
Vemos el circo al que pertenece este caballito que no descansa: un delincuente con traje de justiciero que llega con ideas y justicia dudosas, barriendo poblados donde los incautos aclaman mientras entregan su tierra. Hay raíces que se esconden tras el paso de este caballo de Troya, el cual intenta ocultar sus manchas de sangre de otros pueblos.
Sigue el camino de la ruina destruyendo el Sur, amando su propia avaricia, ciego y mentiroso. La evidencia es tan clara que no se necesita lupa para encontrar las intenciones manifiestas de este caballito, guiado por esa estrella que falsamente cree que es su norte.