El proceso sobre el resultado: reflexiones sobre el acto de crear.

Recuerdo allá por 1998, cuando empecé a cultivar el hábito de pintar y de crear con las manos, que había algo más que emocionante en el proceso: algo que llenaba por completo. Es esa felicidad honesta que aparece cuando logramos estar verdaderamente presentes en lo que hacemos, dejando ir la angustia por el futuro y la culpa por el pasado.

El maravilloso libro de Rick Rubin es revelador y necesario; nos devuelve la claridad de entender por qué crear es un proceso y no un simple resultado.

En un mundo donde nos exigimos demostrar, competir y ganar, hemos ido perdiendo la esencia del hacer creativo: ese momento íntimo de total absorción por el presente donde somos reales. Paradójicamente, es al soltar la búsqueda del resultado cuando surgen las obras más únicas.

De muchos libros sobre arte y creatividad, el de Rick Rubin toca la vida misma, porque ¿qué es la vida sino este instante? Es maravilloso regresar constantemente al presente para recordar lo que a veces se nos olvida: que nuestra labor es sencillamente crear, hacer, pintar y resolver.

En nuestra época, El Acto de Crear no va dirigido solo a artistas; funciona como una actualización de El Poder del Ahora de Eckhart Tolle. Es un regalo que nos devuelve a la esencia misma del proceso creativo

Anterior
Anterior

El Niño 2027 y el coro de la realidad: sobre el miedo humano y el canto presente de las aves

Siguiente
Siguiente

El Caballo de Troya